Recuerdo cuando nos conocimos; eras uno más… Uno más bastante insistente por lo cierto. 
Tu fachada no decía nada que no diga la de otro chico, tu grupo de amigos era el típico jodon que por ser adolescente no les importa mucho nada en especial, joda, chicas...
Empezamos a hablar... Simpático, era el único adjetivo que te podía asignar, se hacía divertido charlar, y veía que coincidíamos en muchas cosas bobas, pero hacia que tengamos tema de conversación. Mi interés era nulo, yo tenía alguien en mente, alguien que me ocupaba el sueño, alguien a quien amaba, pero que hablemos era divertido, me robabas más de una sonrisa... Muy pronto mi corazoncito se rompió, ese alguien me fallo, nuestras charlas eran cada vez más frecuentes, extensas y divertidas, tus consejos eran buenos y te encargabas bien de que no me distraiga del objetivo; el cual era hacer las cosas bien...
No puedo recordar cuanto tiempo seguimos así; pero el interés se intensificaba, aunque ambos hacíamos nuestras vidas... Mucho mensajito, mucho chat, muchas palabras bonitas dando vueltas... Y paso; pasamos de ser amigos, conocidos, a ser "ALGO" ese título que no es título, que muchas veces trae confusión.
Iba todo bien, era un juego que a ambos nos gustaba jugar, porque nos gustábamos, pero eso no impedía que cada uno haga la suya.
 Fuimos los más cortados SIEMPRE... FUÍ la mas cortada siempre, me porte mal y me equivoque, no supe decir las cosas. Nos distanciábamos y volvíamos a vernos, nos distanciábamos y volvimos a vernos...
Desde que te conozco ya paso más de un año, y como todos sabemos en un año cambian muchas cosas, vos cambiaste de ámbito y gracias a dios te rodeaste de gente más copada y razonable, por desgracia dejaste muchas cosas en el camino que me hubiese encantado que jamás pierdas, experimentaste lo que es empezar a tomar responsabilidades, te costo y te cuesta todavía entender esa palabra. Yo me di cuenta de cosas que antes ignoraba, cometí errores, y también deje atrás muchas cosas que jamás pensé que alguna vez podría vivir sin ellas...
Cambio todo mucho, y también duro más de lo que nunca pensé que duraría, conocí a tu entorno, tus amigos, supe de tu familia. Conociste a mis amigas, supiste un poco de mi familia también.
Todo era irreal, porque jamás te rendiste, tuviste la mejor paciencia y eso siempre me salvaba. Cada vez más enganchada yo, cada vez mas enganchados los dos... Me respetaste como ninguno; iba todo más que bien, mejor que nunca…


Todavía no entiendo como ahora ya todo esto que cuento no está, de una forma cruel, y chistosa diste a entender que te interesaba otra persona; a mi parecer si las cosas eran como las pintabas, era bastante raro que eso ocurriera, hasta el último minuto no lo creía… Todavía no lo creo, porque esto que cuento fue lo último que supe de vos, el “hay que hablar” nunca se habló y todavía espero tu adiós.

Se que es fácil vivir sin vos, duele empezar a entregar el corazón y llevarse una desilusión…

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